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Qué Esperar en una Sesión de Terapia de Juego
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Etapas en la Terapia de Juego 

 

Como padre, usted desempeñará un papel crucial en cada fase de la terapia de juego de su hijo, la cual típicamente pasa por hasta siete fases.

Durante su primera sesión con el terapeuta de juego de su hijo, él o ella llevará a cabo una entrevista de admisión durante la cual le harán preguntas sobre el desarrollo de su hijo, el funcionamiento actual y el problema inicial. Es muy importante ser sincero y honesto durante la sesión, ya que esta información formará la base de la comprensión del terapeuta de juego de las dificultades de su hijo y el plan de tratamiento. La mayoría de los terapeutas de juego también completarán una entrevista de admisión separada con su hijo para obtener un sentido de su experiencia de los problemas y para asegurarse de que su hijo se siente plenamente involucrado en el proceso de tratamiento desde el principio.

Dependiendo del terapeuta de juego y del problema inicial de su hijo, el terapeuta puede decidir conducir una evaluación de pretratamiento. La evaluación puede ser tan simple como tener que completar uno o más cuestionarios. A su hijo se le puede pedir que complete una variedad de medidas de pretratamiento como cuestionarios, dibujos, o pruebas más formales. A veces, el terapeuta de juego decidirá observar a su hijo jugando solo o con usted y / o con otros miembros de la familia. Sin embargo, el proceso de evaluación proveerá al terapeuta de juego información adicional sobre las dificultades de su hijo y las mejores maneras de tratarlas. Las evaluaciones también pueden ser muy útiles para ayudar al terapeuta de juego a evaluar el progreso de su hijo durante el tratamiento.

Después de haber completado la entrevista de admisión y las evaluaciones de pretratamiento, su hijo comenzará el tratamiento. Las primeras sesiones se refieren a la fase de Introducción. Durante esta fase, su hijo se acostumbrará al terapeuta de juego, a la sala de juegos y al proceso de terapia de juego. Cuanto más tímido o ansioso sea su hijo, más difícil será este período. Usted puede ayudar a  su niño dándole mucho ánimo para que le de una oportunidad al tratamiento de funcionar.

Después de una o varias sesiones, su hijo entrará en la fase de Aceptación Tentativa del tratamiento. Durante esta fase, su hijo probablemente esperará las sesiones de terapia de juego y estará entusiasmado por entrar en la sala de juegos e interactuar con el terapeuta de juego. Para usted como padre, esta es generalmente una de las fases de tratamiento más fáciles.

Cuando la terapia de juego comienza a funcionar, su niño comenzará a hacer algunos cambios. Mientras que estos cambios son necesarios, pueden ser difícil. Al principio, el cambio nos hace incómodos. Estamos tratando de comportarnos de manera que no estamos acostumbrados y podemos alternar entre los esfuerzos de participar en nuevos comportamientos saludables e intentos de retroceder a costumbres más antiguos y más cómodos. Esto se llama la fase de Reacción Negativa. Algunos niños pasan por esta fase prácticamente sin problemas. Otros niños pasan por un período donde sus problemas realmente empeoran y pueden resistirse ir activamente a las sesiones de terapia de juego. Una vez más, es posible que necesite darle a su hijo mas apoyo para pasar esta fase. Dígale a su hijo que tienes confianza en el proceso de terapia y en su capacidad para ser más feliz y saludable a la larga.

Las fases Introducción, Aceptación Tentativa y Reacción Negativa pueden pasar muy rápidamente, potencialmente en tan sólo tres o cuatro sesiones, o pueden durar varios meses. En cuanto pasen estas fases, su hijo entrará en la fase de Crecimiento. Esta es la parte más importante y, por lo general, la más larga, del proceso de terapia de juego. Durante esta fase su hijo llegará a comprender mejor sus dificultades, cómo resolver mejor esas dificultades y cómo vivir una vida mucho más feliz. Sorprendentemente, esta fase puede ser un poco difícil para los padres. Típicamente, los niños harán avances significativos y luego retroceden de nuevo en algunos de sus comportamientos o síntomas problemáticos. Estas regresiones pueden frustrar tanto a los niños como a los padres. Una vez más, todos necesitan confiar en el proceso, celebrar las ganancias y tratar de no preocuparse demasiado acerca de cualquier retraso ocasional.

La última fase de la terapia de juego se llama la fase de Terminación. La fase comienza cuando el comportamiento y el funcionamiento emocional de su hijo se han estabilizado hasta el punto de que usted, su hijo y el terapeuta de juego confían en la habilidad de su hijo para mantener esas ganancias sin sesiones regulares de terapia de juego. Sorprendentemente, esta fase puede ser difícil para los niños. Los adultos en terapia se complacen cuando sus síntomas desaparecen y pronto se dan cuenta de que pueden mantener la mejoría por sí mismos. Ellos ven el fin de la terapia como un signo de su éxito. Los niños muchas veces entran en terapia sólo a regañadientes (o sólo de mala ganas) y lo hacen en un punto cuando están sufriendo todo tipo de síntomas y angustia. Gradualmente, se sienten cómodos con el terapeuta de juego y el proceso de la terapia de juego y comienzan a sentir alivio de los síntomas, llegando a ser más felices. Entonces, justo cuando las cosas van bien, se le informa que es tiempo para terminar con la terapia. Para algunos niños, esto se siente más como un castigo que como uno premio y pueden reaccionar con una recurrencia temporal de sus síntomas. Al igual con los primeros puntos difíciles en el proceso de terapia de juego, será importante para usted mantener su confianza en la capacidad de su hijo para seguir siendo feliz y saludable y para comunicar esa confianza a su hijo. Con los esfuerzos de todos, el fin de la terapia puede realmente ser una celebración de las ganancias de su hijo y un evento verdaderamente feliz.

No importa el curso particular de la terapia de juego de su niño, usted tomará una variedad de papeles muy importantes durante todo el proceso. El terapeuta de juego dependerá de usted para ayudar a determinar qué tan bien está progresando la terapia y para informarle de cualquier cambio, bueno o malo, en cuanto que surjan. Dependiendo de la naturaleza de las dificultades de su hijo, el terapeuta de juego también puede pedirle a usted y a otros miembros de la familia que participen directamente en una o más de las sesiones de terapia de juego de su hijo. Esto puede ser una gran manera para que usted, su niño y el terapeuta de juego trabajen juntos para asegurar que todos están sacando el máximo provecho del tratamiento. Por último, el terapeuta de juego también trabajará con usted y le aconsejará en varias maneras de apoyar a su hijo entre sesiones. Después de todo, usted es la persona más importante en la vida de su hijo y ninguna cantidad de terapia de juego puede reemplazar el apoyo y la orientación que está allí para proveer.

Contribuido por:

Kevin O'Connor, PhD, ABPP, RPT-S

Co-fundador, Asociación para la Terapia de Juego

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